Síndrome emperador en los pequeños …Ganando la batalla.

Así es como empieza a gestarse el síndrome emperador. Hoy día con el auge de las nuevas tecnologías y el acuciante abuso del tiempo que pasamos ante nuestros teléfonos móviles parece que cada vez tengamos menos espacio vital para dirigirnos a nuestros hijos.

Imaginemos un día cualquiera, antes de ir al colegio el niño ya se levanta y lo primero es mirar su móvil, informa a los padres de dicha actividad y les va condicionando a actuar en función de la misma.

Las quedadas y las actividades las “dicta” en la mayor parte de las ocasiones el propio niño, ya que normalmente lo hace en función de sus amiguitos de clase.

El niño con el móvil en la mano se torna un ser en “calma tensa”, juega sus cartas en la red y desde ella condiciona la actividad para con él de sus padres.

El síndrome emperador va así cogiendo fuerza y el pequeño se va tornando cada vez más dominante ante los progenitores.

El poco tiempo que se le dedica al pequeño sumado al tiempo que los adultos pasan en las redes sociales se convierte en el enemigo perfecto para los padres que cuando se percatan han convertido al pequeño en un emperador.

La falta de límites claros y contundentes unida a la laxitud y permisividad en la que se cae para no ser “menos que los demás” conforma el ingrediente más que suficiente para instaurar de pleno el síndrome emperador en los peques.

¿Cómo podemos identificarlo?

Un pequeño con síndrome emperador tiene una serie de características.

  • NO entiende un NO por respuesta.
  • No entiende de limites ni espaciales ni temporales
  • NO comprende que todo tiene un coste y un sacrificio.
  • No está dispuesto a renunciar a sus logros.
  • Carece casi completamente de actitud empática.
  • Es totalmente egocéntrico y ególatra.

¿Cómo controlar y evitar el síndrome emperador en el pequeño?

Es una de las cuestiones más básicas a las que nos enfrentamos cada día y que tiene una respuesta no demasiado sencilla.

Controlar y eliminar el síndrome emperador pasa inevitablemente por emplear un plan de reeducación de hábitos, costumbre y sobre todo valores que ha de incluir….

Formación en valores como el respeto, tolerancia, empatía, sacrificio etc.

Cambio de actitudes, hacerle entender que las cosas se las ha de ganar, ha de luchar por conseguir lo que necesita.

Reorganización de roles en el propio núcleo familiar, cambio de expectativas y conformación de una realidad mas cercana y evolutiva al pequeño.

Evitación de todas las conductas que queremos evitar en nuestro pequeño, abuso del móvil en su presencia etc.

Utilización y puesta en practica de una serie de normas a la hora de utilizar todos los aparatos tecnológicos, ya sean móviles o tables, consolas etc.

Conclusiones

A modo resumen podríamos decir que eliminar o mitigar en la medida de lo posible el síndrome emperador en los niños, parte de la búsqueda de un cambio comportamental y actitudinal en el mimo.

Es importantísimo que jamás olvidemos, por muchas veces que lo digamos, que el nene aprende por observación e imitación y que, en esas primeras etapas de su vida, han de ser los padres quienes modelen esos comportamientos.